Publicado en Cuentos y Relatos, En la opinión de...

Erase una vez…


 

Prólogo
Érase una vez….

erase  una vez un escritor que ya no quería escribir, erase una vez que aquél escritor había dejado de serlo para ser alguien “más normal”  en su trabajo, pero no, no podía serlo, no era normal describir cuentos, historias salidas de aquí y allá de la imaginación quizá o de las vicisitudes de las demás personas que conocía, daba igual la inspiración: Ver aquella señorita pelearse con su novio en la calle para dar inicio a la lucha de la valiente Eréndira en una lucha contra terribles monstruos que asolaban su pueblo.

Érase una vez los cuentos infantiles de toda la vida “para niños” pues bueno, no eran originalmente para niños, Blanca Nieves, la Sirenita, Hansel y Gretel, el soldadito de plomo, todos ellos eran más metáforas de la vida, con su luz y sombra, que realmente cuentos donde hubiera finales felices…pero hablemos de la interesante vida de aquellos que al igual que un servidor, tenían vidas igual de  interesantes que sus personajes.

Robert Louis Stephenson era un hombre de familia muy rica que logró darle una gran educación a aquél niño de salud muy débil, pero ese niño que por meses no podía salir de su casa, ya no digamos de su cuarto, ni de su cama podía salir; ese niño tenía fértiles aventuras en donde soñaba que viaja por todo el mundo en un barco mercante y vivía cual pirata, eran la época de los marinos, con el paso del tiempo ese niño creció y fue a la universidad, una muy cara por cierto, sin embargo no era feliz, sino hasta que hizo una novela que plasmó mucho de lo que por sus enfermedades no podía hacer, vivir grandes aventuras a través de sus personajes, es así que nace “La Isla del Tesoro” y muchos tantos relatos; quiso el destino que la última morada de este escritor haya sido en una isla, justo en un cerro donde se marcaba una letra X, ahí está su tumba.

Daniel Defoe fue un pícaro niño que se dedicaba a muchas cosas, cosa que su padre no le permitía, un austero y severo ministro de una iglesia luterana, bueno el era más un ladrón de poca monta que después de que la policía lo persiguió hasta llegar a un panteón, se dio cuenta que tenía un don, el don de escribir sátiras y burlas, pero para financiarse tuvo que trabajar de carnicero, era el mejor carnicero del pueblo de ahí mi dialogo ficticio que quizá pudo darse J :
Vecino: “Hola que tal señor Defoe, me da un kilo de bistecs.”
Defoe: “Claro que sí, sale un kilo de bisteces”
Vecino: “Y a todo esto ¿cómo va el desarrollo de su novela que tanto le ha dicho al cantinero del bar que frecuentamos? ¬¬”

Bueno después de varias veces en la cárcel, por no pagar cosas (el equivalente de Elektra en su tiempo), Defoe encontró su pasión en fundar un periódico, de hecho fue de los primeros periódicos independientes del mundo; en el bar que frecuentaba con el vecino, encontró un personaje pintoresco, un viejo marinero que le contó muchas aventuras; ahí nació la base para el náufrago Robinson Crusoe, la isla llena de caníbales y su fiel amigo Viernes, todo eso aderezado con sátira de la época, disfrazada de novela de aventuras.

Pero es que esa es una función interesante de un escritor, plasmar una cosa y en el fondo decir otra.
Otro escritor muy peculiar y que llevó  la sátira y burla disfrazada de cuento y créeme habrás visto películas basadas en este cuento “Los viajes de Guilliver”, su autor Jonathan Swifft fue alguien muy normal, en aquella época estaba penado hablar mal del gobierno o de incluso de costumbres raras o tontas; ahí nació su personaje Guilliver, quien viajó primero al país de Liliput donde sus diminutos habitantes tenían costumbres ridículas y caras, bueno eso era un retrato de la sociedad donde vivía el propio Swifft, luego hizo viajes a  países imaginarios poblados de caballos parlantes, gigantes, islas voladoras entre muchas otras.

Rudyard Kipling era quizá el escritor más parecido a tu servidor, él era un oficinista que para sacar algo de su tedio o aburrimiento, creó obras en su oficina tales como “Cuentos de los mares del Sur” o quizá esta que ya conozcas “El Libro de la Selva” donde sale el niño Mowgli y el oso Baloo interpretado por Tin Tan en la versión de Disney.

Hubo una época donde estaba (por absurdo que parezca) prohibido que las mujeres escribieran, en esa época se desenvolvió una jovencita de gran inteligencia y sagacidad, ella tenía en mente cosas muy profundas, no había suficientes jueces que le impidieran escribirle al mundo…Frankenstein es obra de esa chica de 19 años llamada Mary Shelley.

Y así puedo contarte muchas más anécdotas…la ciencia y la historia no tienen por qué ser aburridas, sabiéndolas contar.

Bueno, fiel a mi costumbre, te hice una carta cuando debería haber sido 2 líneas de Whatsap J te dejo este libro de cuentos “infantiles”, espero lo leas y por favor, sonríe y procura llevarla leve, ningún problema ni ninguna persona es más grande que tus ganas por ser mejor.
Con afecto, El único y original Escritor de Pacotilla.

*Originalmente esta era una carta personal, le hice modificaciones pequeñas para su publicación*

 

 

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