Publicado en Cuentos y Relatos

Sombras del futuro parte II


Oficialmente George Sanders residente y empresario local murió por ahogamiento, el ser no lo mordió ni comió solo lo arrastró al agua donde se ahogó.

Lo inquietante era saber que uno de estos seres había logrado pasar la barrera, quizá la falta de mantenimiento o presupuesto era la causa, dentro de las instalaciones se comentó este suceso un par de días, tenían 2 años 4 meses sin un evento de seres así, luego todo volvió a la normalidad.

Por definición, un zombie comenzó a ser conocido en el área del Caribe como un ser controlado por fuerzas vudú, era un muerto que pasaba a ser un fiel servidor del que le hacía el conjuro, magia en estado puro, un títere al servicio de alguien.

Vayamos por partes; los zombies de las películas son o masas informes que comen carne, tú carne; o son monstruos rápidos que también van tras el mismo objetivo, pero la gran mayoría en la vida real al menos los que conozco son lentos por la putrefacción de sus órganos o falta de miembros como piernas o brazos, su andar era predecible si es que caminaban; el famoso caso del zombie de Grecia  fue causado por una persona que disfrazado de uno estos seres, sembró el pánico en aquella población de la cual no recuerdo el nombre, Julián papadopoulos el nombre del bromista pudo ser reconocido debido a que él era parte de un equipo de especialistas de efectos de maquillaje para películas, de ahí lo realista de su disfraz, el problema es que cuando llegó la verdadera oleada de zombies muy lenta por cierto, los tomó por sorpresa a todos, Grecia  pasó a ser un terreno sin rastros de vida humana, animal y vegetal y es que al terminarse la cadena alimenticia carnívora, podías ver que los malditos zombies se comían hasta las plantas, buscaban qué comer y en su desesperación no distinguían si era humano, animal o planta, no era raro verles comerse cuchillos o más bien, hacer el intento de comerlos, pero había un comportamiento diferente a los de las películas, muchos no comían ni iban por seres vivos, muchos solo deambulaban de aquí y allá, sin motivación alguna iban zigzagueando por la vida, al principio muchos fueron identificados y llevados a lugares confinados, con el aumento de estos seres, se los veía caminar o arrastrarse por las calles o a las afueras de las ciudades, no era una plaga como tal, era algo más lento, incluso la gente se acostumbró a evitarlos, era raro el zombie agresivo y con rastros de inteligencia que causaba bajas mortales, pero no por eso no dejaban de existir.

Estoy en el año 2078, los autos siguen viajando por tierra aunque es bueno decir que muchas eran vías elevadas sobre el nivel del mar, aunque los combustibles fósiles son muy escasos había alternativas, las grandes ciudades se convirtieron en mega ciudades verticales separadas entre sí a veces a metros, otras a kilómetros, algunas horizontales, otras submarinas, otras navegaban en el mar cual súper crucero, pero eran de 3 a 4 veces más largos que un buque tanque petrolero; Titan 28 que es el lugar donde vivo es una ciudad-rascacielos de 590 metros de altura, fue construida hace más de 20 años, no es la más moderna como los rascacielos OneLife de 1.5 kilómetros de altura y llenos de comodidades pero sigue siendo una buena opción para vivir decentemente, al menos para los poco más de 16 mil personas que en ella habitan, Titan 28 está a las afueras de la ciudad de Belice, un lugar paradisiaco como consta al inicio de mi relato, con hermosas playas.

 

Fin de segunda parte.

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